viernes, 25 de junio de 2010

LA UNIDAD NACIONAL


Alots Gezuraga, Errigoiti Nabarra (2010.6.21)

Muchos en nuestro país piden una unidad “abertzale” para presentarse a unas elecciones en los Estados imperialistas que nos ahogan. Debemos de unirnos, sí, pero no para presentarnos a unas elecciones amañadas donde los vascos no tenemos poder real sino puramente administrativo y condicionado a lo que los españoles nos quieren dar y mientras ellos lo crean conveniente para sus intereses, ¿qué sentido tiene buscar la aprobación del Borbón, del rey español nombrado por Franco y del parlamento que deriva de él, o del Presidente de la República francesa? Es absurdo.

¿Cuándo nos daremos cuenta de que España-Francia no son democratizables y, en todo caso, el esfuerzo no compensa? ¿Es que si lográramos que fueran democráticas querríamos seguir en ellas? Lo que está claro es que españoles y franceses están muy a gusto tal y como están.

“Un régimen democrático sólo puede constituirse sobre los derechos fundamentales. No hay democracia donde no hay derechos, y no hay derechos donde falta el derecho de autodeterminación de los pueblos, primero de los derechos humanos y condición previa de los demás. El derecho de Nlibertad, libre disposición o autodeterminación de todos los pueblos es el derecho de independencia incondicional e inmediata frente al imperialismo (…) La historia nos enseña que nuestra lucha continua por la libertad ha sido la lucha por la recuperación de la estatalidad que el nacionalismo español y el francés han pretendido aniquilar”

Joseba Ariznabarreta

¿Cómo no nos damos cuenta de que nuestro Estado, aquél que nos dimos en libertad, está invadido y que participar en las estructuras-elecciones que nos ofrece el enemigo no nos conduce más que a nuestra desaparición como pueblo, además de ser una traición a todos nuestros antepasados que lucharon por que hoy existamos?

Si somos capaces de unirnos entorno a la recuperación de nuestra estatalidad, debemos de proclamar nuestro Estado acto seguido y saliendo en masa a la calle, crear nuestro gobierno provisional, fruto de las diferentes fuerzas de las diferentes opciones de concepción del Estado que haya en nuestro pueblo en ese momento.

Basta ya de caer en un engaño tan fácil, el Estado vasco será lo que quieran los vascos en su conjunto, de izquierdas-centro-derechas, laico-católico-protestante-agnóstico-ateo-pagano, monárquico-republicano-presidencialista o lo que sea, pero debemos de elegirlo en libertad, tras expulsar al enemigo de nuestra madre tierra.

Cómo unir todas las fuerzas libertarias para recuperar nuestro Estado es la única discusión política que nos conviene tener como pueblo, el único condicionamiento aceptable es que sea un proceso democrático.


“PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE; POR LA LIBERTAD DE LA PATRIA,

NABARROS, NO PERMITAIS NUNCA QUE LA LLAMA DE LA LIBERTAD SE EXTINGA EN

EL INTERIOR DE UNA SOLA CASA, DE UN SOLO PECHO NABARRO.”

Hondarribia 2002, Orreaga Iritzi Taldea

Castillo de Urdiain. Sakana

Iñaki Sagredo nos presenta el Castillo de Urdiain, en la Sakana de Nabarra

viernes, 11 de junio de 2010

Cataluña avanza hacia un referéndum independentista,


y los españoles van y se lo creen.


Esta semana ha aparecido en la mágica pantalla de las señales digitales, la noticia de que Cataluña, avanza hacia un referéndum independentista.


He extraído de la prensa la noticia que dice así:

El camino será tortuoso y acabará previsiblemente en agua de borrajas. La Mesa del Parlamento catalán aceptó ayer a trámite una Iniciativa Popular (IP) que reclama la celebración de una consulta independentista, auspiciada por la Ley de Consultas, aprobada en Cataluña en marzo. Los diputados de CiU, Ezquerra e Iniciativa votaron a favor; PSC y PP votaron en contra.

Un informe de la Cámara asegura que la votación es constitucional

Pese a seguir adelante en su tramitación, al referéndum le queda un largo camino para hacerse realidad. La Ley de Consultas fija que para realizarse este tipo de votaciones, los peticionarios deberán presentar en un plazo de seis meses la firma del 3% de la población, unas 220.000 personas. Las rúbricas serán revisadas por la Junta Electoral Central. Una vez superado este escollo, el pleno del Parlamento deberá decidir si da luz verde o no a la consulta definitiva. De aprobarse, Cataluña tendrá que pedir permiso al Estado para celebrar la votación. El proceso de recogida de apoyos coincidirá con la campaña electoral de los comicios catalanes de noviembre, y la votación definitiva se retrasaría hasta la próxima legislatura. Así lo aclararon los impulsores de la votación, encabezados por el diputado de ERC Uriel Bertran.

Para muchos independentistas, tanto vascos como catalanes, esta noticia puede parecer a priori excelente, muchos lo estarán celebrando por que piensan, que representa por fin un paso hacia el reconocimiento del derecho de autodeterminación o el derecho a decidir.

Como todo titular y visto como se las gastan los políticos, yo voy a optar por la desconfianza como táctica para descubrir el engaño.

Mientras el pueblo catalán observa las maniobras maquilladas de sus políticos, en las cloacas del estado, se parten el eje al observar, mucho antes de que ocurra, como de nuevo los que se llaman independentistas catalanes, acaban de inventar otra zanahoria para marear al pueblo y mientras ellos asegurarse otros cuatro años de poltronas.

Ibarretxe ya nos mareo durante cuatro años con otra zanahoria llamada Estatuto de libre adhesión, se lo cepillaron en Madrid y volvió con los orejones agachados y sin rechistar. Pobres de aquellos votantes del PNV que le creyeron.

Y tristemente en Cataluña va a pasar igual, otra oportunidad tirada a la basura que desenmascara a los políticos situándolos en el sitio justo, que no es otro, que el de la colaboración con el Estado que dicen combatir.

Los obreros burgueses metidos en política, han resultado tan peligrosos como los militares metidos en política, que hacen de la traición al pueblo, la táctica más utilizada para salir de la mediocridad y poder acariciar el poder.

La camiseta roja de la Selección de Nabarra