domingo, 27 de enero de 2013

No habrá Paz sin independencia.


Es un absurdo siquiera mencionar la palabra paz en un país donde sus habitantes están sometidos de manera violenta a los dictámenes de fuerzas extranjeras, en un Estado invadido, masacrado, ocupado y expoliado durante siglos por dos potencias invasoras.
  
En un pueblo sometido a un proceso de colonización, como es el caso nuestro, la reacción ante tal situación es lenta y costosa. 
Lenta por la ventaja que adquiere el imperialismo en un proceso de aculturización sistemático en el plano político. El poder político de las potencias ocupantes es, al día de hoy, muy superior al del pueblo subyugado. Para ello debe necesariamente contar con la colaboración de elementos indígenos, autóctonos para poder llevar a cabo su empresa delictiva. Es por ello que la respuesta del pueblo ocupado tiene que dirimirse en el campo de la política.
La política  es el proceso por el cual el uso de la fuerza coercitiva es legitimado, es el arte y/o la ciencia de perseguir objetivos en función de la fuerza que uno dispone. Es una ciencia más, y como todas las ciencias tiene sus propias reglas. Una de ellas es el saber medir en cada momento los fines establecidos con los medios disponibles. El romper este axioma conduce directamente al fracaso por parte del grupo que comete el error.
Ahora bien, desde el momento que consideramos de que existe un pueblo ello indica que dispone de un poder, mucho o poco, mejorable o no, eso lo ira indicando su capacidad de regeneración del poder político. Un pueblo se define por su poder, o chocas o no chocas con él, si te lo encuentras es porque existe.
Costosa por la cantidad ingente de esfuerzos empleados para tan poco resultado a lo largo de estos últimos siglos.
Es un absoluto despropósito constatar cómo se ha ido desangrando este pueblo mientras su objetivo de recuperar la libertad arrebatada se va, en paralelo, alejándose cada vez más. Ello se lo debemos a la falta de estrategia que impera en el país desde la pérdida de nuestra estatalidad, cuando fue invadido, destruido y aniquilado nuestro ente soberano.

La absoluta incapacidad de los líderes que dicen pretender la liberación de su pueblo pero que no hacen nada para ello nos ha llevado a la situación actual. Los pocos resortes de poder que aún conservamos no se los debemos a ellos sino al propio pueblo que en condiciones totalmente adversas mantiene todavía encendida la llama de libertad. Mientras, desde los aparatos que se han puesto "al frente del proceso de liberación", diseñados en la práctica para frenar la capacidad popular, el fair-play con el enemigo es la única vía que nos proponen. Intentan aleccionarnos en el sentido de que toda salida a esta situación de opresión nacional se resolverá por la vía del pactismo, del encaje dentro del sistema del ocupante, de la "desactivación necesaria" de la fase de la resistencia, de que no existen ya enemigos bélicos sino contrincantes políticos en pie de igualdad, de que la  capacidad de respuesta  del ocupado es intrínsicamente mala, nociva, e innecesaria, achacándole todos los males y haciéndole culpable de que no se pueda llegar a una situación de "normalidad". De que hay que democratizar a los estados dominantes para luego poder mendigar parcelas de poder delegadas por estos. De que la independencia es una "opción más". Llegan incluso hasta querernos hacer creer que las instituciones actuales, hechas a medida de los invasores, por los invasores y lógicamente, para los invasores, son instrumentos válidos para emanciparnos de ellos, cómo si el enemigo nos iba a poner a nuestra disposición herramientas que nos permitan librarnos de él. 
   

Con este "bagaje ideológico", evidentemente, nos conducen a tener que aceptar la "legalidad vigente" con toda normalidad, ser partícipes y agentes activos de la legitimización de la actual situación de opresión y ocupación a la cual somos sometidos por la fuerza de las armas. El tener que tomar parte en unas instituciones no solamente extranjeras sino que ilegales en nuestros territorios. Dos potencias ocupantes no pueden nunca ser consideradas legales al igual que todas las leyes que emanan de ellas en territorios que no son suyos. Sabedores de ello los imperialistas manejan los hilos a sus anchas consiguiendo erosionar y debilitar, sin dar tregua, los resortes de poder que aún perviven en el campo de los ocupados. Sometidos al chantaje continuo llegamos incluso a contemplar con profunda tristeza cómo los "lideres" de este país acuden al parlamento de los ocupantes con un "plan" soberanista y son la mofa y el hazmereír no solamente de España sino de toda Europa. Cuando los ocupados piden a gritos al invasor que les vuelvan a "legalizar" y readmitir en un sistema al que dicen combatir. Cuando se exige el traslado de los presos vascos, encarcelados por culpa de la acción delictiva de Francia y España en los territorios de Nabarra, a prisiones "vascas", dando por entendido de que tienen que seguir siendo encarcelados en las mazmorras de los ocupantes. Cuando nos apremian de que aquí existen varias "sensibilidades" y exigen todos los derechos para todos, poniendo al mismo nivel al agresor (el ocupante) y al agredido (el ocupado). Cuando nos quieren liar con la falsa separación entre derechos nacionales y sociales cuando en realidad los derechos nacionales constituyen los derechos sociales siendo los derechos sociales constituyentes de los derechos nacionales. Cuando los ocupados somos llamados a ser recaudadores de los impuestos en beneficio de los ocupantes para perpetuar por más siglos la ocupación. Ellos, los imperialistas, siendo como son, de una voracidad sin limites, pedirán más y más pruebas de sumisión y nosotros, los ocupados, acabaremos desapareciendo como pueblo, seremos borrados de la historia. Esa desaparición esta programada por la naturaleza misma y el funcionamiento de los aparatos de guerra de los estados ocupantes.

Para que este panorama tan sombrío, desolador y estremecedor no se convierta en una realidad sin vuelta atrás habrá que obrar en el único campo en el que se puede dar solución a lo aquí expuesto: en el terreno de la política. Hay que resistir, dejar de colaborar con el imperialismo desde hoy mismo, dejar de hacer lo que no nos conviene, organizarnos. Tenemos que reactivar una institución propia, no emanada de la legislación del ocupante, una Autoridad Nacional, un gobierno propio, para todos los que nos consideramos ocupados. No nos sirven los partidos políticos inscritos en el ministerio del interior de Francia y España, que además de no tener ninguna legitimidad se convierten en "familias" que sólo piensan en sus intereses de partido, sumidos en la infraestrategia y la sub-política, incapaces o no deseosos de tener una visión global del país al que dicen defender. Conseguiremos la unidad de este pueblo sólo si la insertamos dentro de una estrategia política. No hay otro camino, sin estrategia política no puede ni tiene porque haber unidad. Quien tiene que liderar este proceso es el mismo pueblo, reactivando sus instituciones propias, las que considere necesarias y pausibles en una situación como la nuestra: la de un Estado ocupado.

Parafraseando a Antonio Maceo Grajales, general del ejercito mambí frente a Arsenio Martínez Campos, General de las tropas ocupantes españolas en cuba en el año 1878: "No habrá paz sin la independencia de Cuba!". Fue la "Protesta de Baraguá" frente al "Pacto del Zanjón" donde el resto de generales del ejercito mambí aceptaron la "paz" a cambio de convertirse en una autonomía de España. Trasladándonos a los territorios ocupados del Estado de Nabarra: pnv, sortu, ea, eta y demás fuerzas autonomistas se han situado claramente en Zanjón.
 Nuestra victoria sin embargo anida en lo más hondo de este pueblo, que al igual que Antonio Maceo Grajales, lleva en su interior el espíritu innato de Baraguá. 

Aritz URTUBI MATALAZ. 

El "marco democratico"

Kepa Anabitarte: Estrategia. En Hordago Nabarra

lunes, 21 de enero de 2013

¿ Por que hay que pedir un referendum?

La opinión de Carles Camp, desde el Monasterio de San Benet de "Montserrat".

La trampa del referéndum desde el monasterio St. Benet de Montserrat
Tras el éxito sonado de la convocatoria de la manifestación a favor de la independencia de Cataluña del 11 de septiembre de 2012, se sienten numerosas voces a favor de la convocatoria de un referéndum para decidir democráticamente el destino de Cataluña. Y me pregunto: ¿por qué es necesario un referéndum?


Desde la Fundación de Estudios Históricos de Cataluña siempre hemos defendido que, pese a la visión de la historia de nuestro país que españoles y franceses nos han querido imponer, Cataluña-la parte que pertenece al estado español-no es España, ES DE ESPAÑA, fruto de una conquista militar. No fue una adhesión o una unión voluntaria de la que ahora nos arrepentimos.


Un país ocupado como lo fueron, por ejemplo Francia, Bélgica, Holanda, Noruega 0 Polonia desde 1939 hasta 1940 como consecuencia de la invasión por parte de los ejércitos alemanes. Tras la derrota de los nazis, en 1945, todos estos estados recuperaron automáticamente su soberanía. A nadie se le ocurrió proponer un referéndum para legitimar la nueva situación.
Si Cataluña es un país que perdió su soberanía por la fuerza de las armas y fue ocupado militarmente desde 1714, debería tener la misma consideración que los países ocupados por los alemanes durante la segunda guerra mundial. La anexión de Cataluña fue consecuencia de una agresión militar y fue seguida de un trato de país conquistado con ejecuciones, torturas, exilio, cárcel y expolios de todo tipo que, con pequeños intervalos, se ha prolongado la mayor parte de estos trescientos años.


El olvido de nuestra historia cuenta la aceptación acrítica de un procedimiento independentista que implica la legitimación de las razones de los ocupantes según las cuales Cataluña es una parte inseparable de España de la que forma parte por propia voluntad y desde tiempos inmemoriales .


Los catalanes, por tanto, de ninguna manera deberíamos sentirnos obligados a sustentar nuestro derecho mediante una consulta popular. Simplemente, habría una proclamación de nuestro parlamento, consensuada con las potencias europeas y mundiales, que restituyera, automáticamente, la soberanía perdida hace 300 años.
Aparte de ser un acto de absoluta justicia histórica, esta vía nos ahorraría un desagradable proceso previo a la consulta, atizado por el estado español con todos sus recursos, lleno de trampas, de amenazas y de mentiras, que tendría como objetivo sembrar el miedo y la división entre la población catalana.

Carles Camp
17 de septiembre de 2012

Monasterio de Sant Benet de Montserrat

miércoles, 16 de enero de 2013

Conquistados pero no vencidos.



Poco a poco vamos detectando en las frases que se agolpan en foros y Webs, que ha comenzado una campaña de desagrado por el mensaje politico navarro entre algunos de nuestros vecinos y compatriotas.
Una vez finalizado el vendaval de reivindicación histórica que supuso el pasado año 2012, hemos entrado en el 2013 y tal y como preveíamos, la política ha tomado el relevo a la historia y ha llegado el momento de demostrar, que Navarra como estado es mucho más que libros amontonados y polvorientos, es un arma política de incalculable valor.

Este país lleva durante siglos utilizando los cañones, las bayonetas, las cortes españolas, los gudaris, los coches bombas, korrikas etc. etc, para intentar conseguir espacios de libertad y el resultado  tras años de participación en las instituciones, son unas elecciones y el consiguiente  acatamiento y  cumplimiento de las leyes españolas.

El arma que la historia nos ha puesto en las manos, el Estado de Navarra, internacionaliza de facto el conflicto y lo coloca automáticamente en un problema estrictamente colonial y con resolución, si el pueblo navarro así lo desea, en forma de carta de descolonización. Así de sencillo.
Con ONU o sin ONU, Navarra es el argumento y recuperar ese estado se convierte en estrategia inversa que hay que realizar, empezando por nuestro gobierno provisional y bajando hasta la actualidad.

Es decir el camino de este pueblo debe comenzar por distribuir de nuevo el territorio,  elegir una Asamblea Nacional de transición,crear un nuevo censo, convocar unas elecciones, elegir un gobierno provisional y declarar la independencia de Navarra y luego llamaremos a nuestro estado como decidamos y seremos una democracia partidista o un estado socialista o lo que nos apetezca ser.

Nosotros hablamos de conceptos estatalistas y manejamos la mentalidad de recuperar paso a paso nuestro estado y por principios heredados de nuestros antepasados libres, debemos luchar día a día por participar y colaborar lo mínimo posible con el estado colonizador.

Navarra es una colonia de España y Francia titulaba Jon Oria Oses y tristemente la mayoría de nuestros representante políticos no se han dado todavía cuenta o quizás no se quieran enterar.

Nosotros a lo nuestro a seguir construyendo nuestra realidad en libertad como de momento son estas ondas que llegan a ti. Estas escuchando un país que existe piensa y lucha por recuperar lo que fue,  un estado libre que duró 1000 años, el estado baskon de Nabarra






Van pasando los días. Meses y semanas y afortunadamente las viejas ideas que hemos recibido de la historia de nuestro pueblo, van desarrollándose con cada vez más fuerza argumental.
Hemos recuperado nuestra razón histórica como pueblo que fue indiscutiblemente conquistado por medio de las armas. Razón está que invalida de facto todas las leyes que durante estos 900 años han ido aplicando los poderes y gobiernos españoles desde la primera conquista de Ata puerca de 1045.

Si todo el pueblo navarro tomara conciencia de la fuerza de este arma política llamada Navarra y la capacidad de aglutinar a todos los sectores de la sociedad y la territorialidad de Navarra, podríamos vislumbra nuestra libertad, mucho antes de lo que podríamos pensar.

Recuperar Navarra va a costar su tiempo, pero mucho menos del que pensamos, a otros les lleva costando construir su estado llamado Euskadi mas de 200 años y después de guerras y elecciones lo  único conseguido hasta ahora es solo parlamentarismo, pero dentro de las cortes y parlamentos españoles.

No han sido capaces de construir ni una sola institución propia en estos 200 años a excepción del accidental gobierno de Euskadi del Lehendakari Aguirre, lo demás han sido luchas sin resultados y desgaste de generaciones de jóvenes que dando su vida creían colaborar en conseguir la libertad.

Los esfuerzos fueron gloriosos  y la historia así lo reconocerá, pero la estrategias a las que siglo tras siglo nos han llevado los dirigentes de nuestro pueblo, muestra muy a las claras que no ha habido ni hay ningún tipo de voluntad, de llevar a este pueblo hacia la independencia.

Por eso como siempre ha ocurrido en la historia, será el pueblo navarro el que tome sus armas ideológicas  y se lance a recuperar lo que le robaron,  su tierra ,su libertad y pasará por encima de los culos apoltronados ante la comodidad de creerse gobernantes y fingir que trabaja para el ocupado cuando en realidad lo hacen para el ocupante.


Esto es la voz de la resistencia de la Navarra que nunca fue dominada.
Conquistados pero no vencidos, Esto ha sido Hordago Nabarra Agur.
 

sábado, 12 de enero de 2013

Vuelve Hordago Nabarra. La radio libre de la Nabarra ocupada.



Hoy comenzamos un nuevo año, pero nosotros los navarros continuamos obstinadamente reclamando y exigiendo que se nos devuelvan  todos los territorios, todo el patrimonio histórico, todos nuestros montes y caminos, todas nuestras fronteras en definitiva, recuperar nuestra nación para poder ser libres.

Pero antes de  conseguir este objetivo, inalcanzable para los colaboracionistas, debemos a nivel personal  tener que luchar para ser nosotros mismos libres.
Cambiar nuestros hábitos, nuestros pensamientos, nuestra resignación, nuestro complejo de inferioridad.

Comenzar una batalla interna y externa de descolonización paulatina, de desconexión frente a la lógica que nos impone el ocupante con sus medios de comunicación. Un rechazo a todo lo que nos venga desde el exterior, desde sus periódicos, su justicia su democracia y todo el poder que a escondidas, nos aplican sin piedad a diario.

No vivimos en un país de maravillas, el poder disfraza su presión y la suaviza para que nos sintamos incluso a gusto,  como nuestros  representantes políticos vascosgandos.

Como repite Joseba Ariznabarreta ; nos dicen que tenemos democracia, que tenemos nuestra policía, que tenemos un gobierno y un autogobierno, que podemos elegir a nuestros representantes etc. etc.…….

Todo un engranaje montado y organizado para perpetuar la ocupación y división entre  los territorios de Navarra y el ejemplo es la misma realidad, Euskadi, Rioja, Navarra, Aragón, Burgos, esto solo dentro de España y al otro lado casi  sin divisiones, Pirineos Atlánticos y una folclórica cote basque.

Acción y consecuencia, ocupación es la dominación, Esto es Navarra en este comienzo del 2013 una panorama de crisis como consecuencia de la ocupación y los navarros sin brújula en la vía institucional y si fuerzas ni ilusiones para poder cambiar la realidad que orquestan los países ocupantes.

Pero afortunadamente  el concepto político de Navarra  apoyado en su historia, esta conformando un nuevo pensamiento que por el momento se ve reflejado en un movimiento ciudadano que poco a poco va haciéndose más visible y que esperemos que lo más pronto posible, sea capaz de aglutinar a  todas las sensibilidades nafartzales, para crear una institución propia que con su autoridad, de comienzo oficialmente la desconquista de los territorios de Navarra.

Culturalmente, en estos últimos 20 años se ha avanzado lo inimaginable en la recuperación de la memoria histórica de Navarra, ahora ha llegado el momento de aparcar de momento  la  historia y pasar a la política propia, el único terreno de juego donde se consigue la independencia. Esto es Hordago Nabarra.

martes, 8 de enero de 2013

2012an egin ez den gogoeta


Nafarroaren Konkistaren V. mendeurrena eztarriaren kontrako zulotik joan zaio bati baino gehiagori, ez bakarrik nafar-espainiartasun defendatzaileei, baita independentziaren aldeko-edo zenbait pentsalariri ere.

Ados gara gehienok, Nafarroako Komunitate Foraleko agintariak barne, 1512ko errelato historikoa egiteko borroka konkista ez legitimoaren aldeko bertsioak irabazi duela. Ulertzekoa da, beraz, haiek lehenbailehen estalkia bota eta beste kontuetara pasa gaitezen presa izatea.

Presa hori ez da hain ulergarria garaipena lortzen inplikatu diren hainbatek gaia berehala itxi nahi dutenean:  beno, ya está, eta orain pasa gaitezen garrantzi handiagoko gauzetara, oraingotik etorkizuna lantzera, esaten dute. Manifestaldi handi bat egin genuen eta kitto. Irabazi dugu.

Epe laburreko memoria historikoa izatea eta egunean eguneko erronkei erantzuten aritzea beti, nekagarria da eta errentagarritasun politiko gutxi du; politika, herri honen subiranotasuna eta Europan izan genuen Estatua berreskuratzeko epe ertain edo luzeko tresna moduan ulertzen badugu behintzat.

Politikak eta herrigintzak gizartea kohesionatu egin beharko lukete, helburu politikoen lorpenean hegemonia landu, gizartearen hegemonia alegia. Nafarroa Garaiaren inbasioaren, hau da, lurraldearen azkenaurreko konkistaren inguruan egindako mobilizazioak hori lortu duen ala ez baloratu beharko litzateke. Gogoeta egin eta eskarmentutik ikasi, ez “bukatu da” eta orain goazen beste zerbaitera.

Estatua dutenek ongi dakite, eta Estatua berreraiki nahi dutenek jakin beharko lukete, Historia ez dela politikoki neutroa. Haiek hori ezin hobeki erakutsi ziguten Bianako printzearen prebenda-banaketaren egunean, Espainiarren ordezkari gorenetako bat ekarri baitzuten gaztelaniaz zera esateko: "hace ahora 500 años que Navarra continuó el destino hispánico que siempre estuvo desde antiguo".

Gertakari hura konkista izan zela gizartean finkatzeko egin den lana txalotu dute askok. Batetik, historiaren aztarnetan begiratu eta bidegabekeria arrazoitzea; eta bestetik, gizarteratzeko “Martxa Nazionala” bezalako mobilizazioa sustatzea, erabakigarria izan dela ere gehienon adostasuna bildu du. Horiez guztiez gain, Nabarralde eta Nafarroa Bizirik tandenaren funtzionamendua eredugarria izan dela iruditu zaigu beste zenbaiti.

2012ko ekaineko Martxa Nazionala amorruz ikusi zuten espainiarzaleek, eta ezustean harrapatu abertzale asko. Ez zen ohiko manifestazioa izan. Estetika ezberdina izateaz gain, ordura arte egindako biltzarrek izan ez duten, batasun (?), tankera adierazi baitzuen. Aberri eguna, euskararen aldeko aldarriak, preso politikoak gogoan eta beste zenbait agerraldi egin dira Iruñean, baina hau izan da azken hamarkadan, herri bezala mugarria izan dugun gertaera historikoa medio, anitz koloreko jendea kalera eraman duen bakarra.

Nola ez dugu kontuan hartuko, bada, gure herriaren memoria historikoa kohesioa eta batasuna ematen digun eragiletako bat dela; gizartean estatu propioaren helburua lortzeko hegemoniarako beharrezkoa dela; elkarrekin dugun historian lurraldearen osotasuna hobeto irudikatzen dela; mobilizazioaren akuilua dela; etorkizunerako bide-orriaren argibidea dela eta horretan sakontzea gure kalterako ez, baizik eta onerako dela.

Beñi Agirre

Euskara irakaslea