viernes, 28 de febrero de 2014

NAFARROA siete balas video

Arrantzale bizardunak Donostiako udaletxean

Proceso de paz entre los vascos.

Este país en el que nos tienen metidos los conquistadores , además de las aceitunas rellenas, todo se hace diferente, a la española.
Todos los matices que pueden describir a un pueblo y a su gobierno, se mueven siempre con esta marca española instalada en todos los ámbitos sociales, rozando la vergüenza ajena y esta semana hemos sido testigos de nuevo del ridículo en el que han caído los gobernantes españoles, criminal izando y vanalizando a la comisión mediadora que la pasada semana anuncio el comienzo del desarme de ETA.

Los que diariamente trabaja por ese mal llamado a nuestro entender, proceso de paz, insisten en que el Gobierno español no quiere trabajar por la paz y rechaza cualquier paso que pueda acercar esa presunta normalización a nuestro pueblo.

Evidentemente y lo extraño es que eligieran a este interlocutor que no quiere dialogar como presunto agente pacificador, sabiendo y así lo demuestra la dilatada historia de los reinados españoles, que un país imperialista aunque sea venido a menos, lleva grabado en su ADN lo contrario a un escenario de paz, puesto que ocupar un país y un pueblo refleja el carácter dictatorial que caracteriza a los estados ocupantes.

Sus regímenes republicanos o monárquicos se basan desde su raíz histórica y su mantenimiento en el tiempo, en conseguir su paz y su normalización política, que quiere decir en el cristiano que tanto les gusta a los conquistadores, acabar con toda la resistencia y la cultura y lengua de los países ocupados.

Por lo tanto esperar de parte de los gobiernos español y francés, gestos de distensión y de respeto a las culturas que tienen bajo su dominio, es en el lenguaje imperialista ,imposible, puesto que de ser así, dejarían de ser ellos mismos y desaparecerían como estados.

Las frase del ministro español confirmando que los militares españoles jamás se irán de nuestros territorios por los siglos de los siglos, ya nos anuncia con total claridad los planes militares que tienen los españoles preparados para los navarros.

No habrá paz en este pueblo hasta que consigamos la independencia, puesto que como demostró la canción el problema no era ETA, sino las ansias de libertad que este pueblo manifiesta en todos sus actos. No habrá democracia ni normalización política, hasta que las fuerzas de ocupación abandonen los territorios navarros y el pueblo como sujeto activo consiga el poder para re instaurar su viejo estado

Esta es la voz que lucha por la liberación de nuestro estado ocupado de Navarra esto es Hordago Navarra.

viernes, 21 de febrero de 2014

Navarra " cuestión de Estado" y los vascos sin enterarse.

Día si y día también escuchamos sin cesar de boca de los representantes de los gobiernos españoles, que Navarra es una cuestión de estado. Nos refriegan por los morros, que el ejercito español no se irá nunca de los territorios vascos. Que nuestros territorios son España y españoles los que los habitan. Que la santa unidad de la patria es indivisible y es inmoral el intentar romperla.

Navarra es cuestión de estado y allá por los años de la transición, algunos diseñaron esa separación autonómica para evitar que vascos y navarros ( que es lo mismo ) se unieran y recuperaran su sentimiento nacional navarro.

El arma utilizada para conseguir dicha división fueron dichas autonomías y los encargados de desarrollar la idea y ejecutarla fueron los partidos españoles en Navarra y los partidos nacionalistas en Euskadi.

Este es el panorama actual que mantiene separado el concepto de navarro y vasco, para evitar reconocernos todos los vascos navarros y todos los navarros vascos. Evitar que surja esa conciencia nacional navarra que todos los vascos llevamos dentro y que esa conciencia se convierta en ideología propia que nos haga, reconocer nuestra situación de pueblo ocupado, colonizado y oprimido.

Los españoles lo tienen bien bien clarito, pero si embargo aquí nuestros mal llamados lideres políticos, continuan sin darse por aludidos ante las arrogantes palabras lanzadas por los colonizadores y se mantienen en sus puestos, que por buenos gestores de los intereses de la corona, el Rey y la constitución española les otorga.

No hacen frente a esta ocupación porque no les interesa. Son más importantes los beneficios que la colaboración les aporta que la prosperidad de su pueblo, que por culpa de la ocupación no dispone de un nivel de vida, acorde a lo que económicamente produce. Nuestro nivel de vida durante toda la historia, siempre ha estado sujeto al devenir económico de España y esa Dependencia nunca nos ha permitido alcanzar la cuotas de bienestar y riqueza que merece este pueblo por su capacidad de trabajo.

Por lo tanto la colaboración de los partidos nacionalistas o abertzales con el estado español, es una traición al pueblo que dicen defender, porque permiten que estemos por debajo del resto de países libres de esa Europa que tanto les gusta pronunciar. Ellos colaboran para seguir manteniendo a este pueblo más pobre, a cambio de su beneficio.



Esta es la particular partidocracia vasca, que aún demostrando diariamente su españolidad y su sumisión a la corona española, vuelven como siempre de la corte, con los argumentos bien aprendidos para mantener sumiso a su pueblo y que no se levante ante la ocupación.

Atados por la Foralidad de la Navarra ocupada.


Este pueblo, y siempre lo recalcaremos, por culpa de las conquistas de los territorios de Navarra, ha ignorado sistemáticamente su propia historia. Cientos de pueblos de los territorios navarros, desconocen que hace en la colina ese castillo, ni quien lo construyo, ni que significo. Muchos llaman a una calle, la cuesta del castillo y se queda en esa insignificancia la referencia a un castillo, que pertenencia al estado de Navarra, que fue defensa de toda la comarca, que sus tatarabuelos, murieron por defender ese castillo, como símbolo de la independencia de Navarra.

Mapa de los Fueros de la Navarra libre.


La cruda historia diseñada por los colonizadores y metida en nuestros cerebros a golpe de regla y confesionario, está totalmente instalada en los pensamientos y frases que decimos. Sin quererlo legitimamos la ocupación de Navarra otorgando a la historia española, más veracidad que a la nuestra.

Defendemos unos fueros sin percatarnos que las beneficiencias que aparentemente otorgaban y otorgan con las diputaciones, son cesiones realizadas por los colonizadores después de las conquistas, bien las de 1200 o las del 1512, olvidándonos por desconocimiento o por intereses partidistas, que los verdaderos fueros eran los que se ejercían en los pueblos y villas cuando Navarra era libre. Esos si son los verdaderos fueros vascos, los ejercidos en libertad y también ocurre los mismo con los territorios históricos que nunca fueron Alava, Vizcaya y Guipuzcoa, sino los territorios que conformaban el Reino de Navarra, Vascongadas con La Rioja, La Buera, Cantabría y el Alto Aragon en los territorios peninsulares. Estos si son los verdaderos territorios históricos.

Somos sin darnos cuenta, correa de trasmisión de la colonizadora histórica española y por supuesto participes de su régimen político colonial que azota a este pueblo desde el comienzo de las conquistas Castellanas, aragonesas y francesas.

Esta es la realidad de nuestra historia y la respuesta al misterio del conflicto vasco, la conquista, la ocupación y la colonización del Estado vasco de Nabarra y ha de ser este el argumento que los navarros que ansían la independencia han de tomar para defender su derecho de Autodeterminación y su derecho a la libertad.


miércoles, 19 de febrero de 2014

GURE BERRIAK


ESTRATEGIA EGOKIA

 http://www.gureberriak.com/


Menderakuntza egoeratik atera eta independentzia lortu nahi duen herri orok beharrezkoa du estrategia nazional egoki bat planteatzea. Honek, helburuen eta baliabideen arteko lotura dinamiko estua eskatzen du: helburura iristeko behar diren baliabide egokiak martxan eta praktikan jartzea.

“Helburuen sakontasunak baldintzatzen du baliabideen hedadura”. Helburuak merezi duenean soilik mugituko da herria. Oro har, independentzia da herriak bere osotasunean eta bere indar guztiarekin mugiaraziko dituen helburu bakarra. Menderatzaileak aldiz, menderatuko herriaren tarteko helburu bat benetan lortzeko arriskua ikusten badu, bere indar guztia erabiliko du hori gauza ez dadin; jakin badakielako bere hondamendiaren hasiera izan daitekeela. Tarteko helburu hori lortzeko, hortaz, menderaturiko herriak ere bere indar guztia erabili beharko du etsaiarenari aurre egiteko. Logika honen arabera, menderaturiko herriak duen indar guztia erabili behar badu, independentzia lortzeko baino ez du erabili beharko, eta ez askatasuna ez den beste inolako helburu bat lortzeko, indar xahutze berbera suposatuko baitio tarteko helburu horren lortzeak.

Estrategia da, giza harremanak aldatu eta erabakien zentraltasuna nor bere instituzio propioetan jartzeko gai den mugimendua. Hori independentziak soilik ekar lezake. Menpekotasun egoera batean, une jakin batean lortutakoa berriro gal daiteke, lorpen hori instituzionalizatzeko aukerarik ez dagoelako. Independentziak soilik bermatzen du irabazitakoa etsaiak errekupera ezina izatea.

Estrategia da herriaren indarra modu egokian erabiltzea, une egokian eta herriari interesatzen zaion moduan erabiltzea. Etsaiari minik egingo ez dion edo jarraipenik izango ez duen indar erakustaldi bat egitea ez da estrategikoa. Manifestazio erraldoi asko egin daitezke, baina hurrengo egunetan indar horrekin zer egin jakin ezean, herria nekatu egiten da, etsi egiten du, ez baitu emaitzarik ikusten. Emaitza horiek lortzeko ondo kudeatu behar da indar hori, egunero erabili behar da; independentziarako estrategia baten barruan erabili behar da. Horretarako baina, gaitasuna duen lidergo politiko bat beharrezkoa da.
Estrategia da konkistak kontrolatzen dituen indarra, amaigabeak eta iraunkorrak egiten dituena. Konkistak, etsaiak errekuperatu baditzake, ez dira amaigabeak eta iraunkorrak, ez dira behar adinako indarrarekin egin.

Estrategia da, borroka zein eremutan egin behar den jakiteko, norberaren eta etsaiaren indarrak neurtzea. Gurean, momentu honetan ideologia da estrategikoa bihurtu dezakegun eremua. Mendetako kolonizazioaren eraginez, gure erreferentzia gehienak kutsatuak daude; ezin dugu diagnostiko egoki bat planteatu. Herri okupatu bat garela barneratu behar dugu, ez garela egoera demokratiko batean bizi. Diagnostiko honek lagunduko digu gure eta etsaiaren indarrak zehazki determinatzen, ondoren independentziarako estrategia egoki baten diseinua egiteko: borroka nola, noiz eta irabazle garen eremuetan planteatzeko.

lunes, 17 de febrero de 2014

La Poltica no es bondad ni compresión.

Desde estas humildes ondas soberanistas intentamos miércoles a miércoles darte otra visión de la realidad política que interesadamente se nos ofrece. Que nuestros razonamientos aunque puedan parecerte descabellados, están basados en el análisis de los sucedido en nuestro país, Navarra, durante los últimos siglos, y dando con la claves de, que es lo que hemos hecho mal y por lo tanto, que es lo que no debemos volver a repetir.

El balance de resultados de las luchas emprendidas por la liberación solo en los últimos 50 años, nos da perdidas, sin ninguna victoria que haya sido capaz de doblegar y expulsar al ocupante.
Hemos de ser fríos y reconocer, pese a la carga sentimental que ha tenido esta lucha, que estamos más lejos de la independencia que nunca. El tono empleado por nuestros cargos políticos, rehuye el enfrentamiento verbal contra los colonizadores, empleando al contrario, frases de colaboración, docilidad y entregismo.

Cuando escuchamos a representantes políticos presuntamente vascos decir, que España tiene miedo al enfrentamiento de las ideas y poderlas plantear en libertad, nos desmoralizamos al ver el tono rebajado que se esta pagando como importe de la factura de la legalización y al comprobar que ese peaje, aleja los planteamientos de la política pura y dura para seguir dentro de la lógica del ocupante, creyendo que el Gato enemigo vestido de demócrata puede se benévolo y amigable con el ratón que se quiere comer.

El error histórico y repetido en las Carlistadas, en las Repúblicas, en las democracias españolas de intentar cambiar y convencer al estado español para que nos otorgue derechos, de nuevo tras la desaparición de ETA se vuelve a repetir. Democratizar España o que venga la III República española a ver si nos salva, es incauto, pueril y la demostración palpable de que cada vez este pueblo esta más colonizado.

Sabemos que los conceptos que lleva acuñada la recuperación del estado de Navarra, duelen a muchos de los que nos escuchan y conocen, pero en política las cosas son tan duras como en la vida y en una estrategia de liberación de un pueblo, no caben los buenismos loyolistas, caritativos y compresivos y menos con un enemigo que lleva 8 siglos ocupando nuestro estado y cuyo objetivo es hacernos desaparecer como pueblo.

Intentar dialogar, normalizar, democratizar un estado que nos ocupa y niega nuestra cultura y existencia como pueblo, es demostrar el grado de asimilación que el enemigo va consiguiendo.
La política es fuerza, violencia, es vencer al enemigo, es expulsarlo de nuestro país, es hacer ingobernables nuestros territorios por parte de los estado ocupantes, es derrocar los gobiernos autonómicos, es la insurrección, es en definitiva, que el pueblo navarro como único sujeto político, decida dar el paso hacia la desobediencia, hacia el enfrentamiento, hacia la recuperación de su independencia y salga en masa a la calle con una sola dirección, concentrado toda la fuerza y la energía en un solo objetivo, conseguir el Poder, concepto supremo que una vez logrado, te abre de par en par todas las puertas para conseguir los derechos, sin poder no hay derechos. Esto es hordago nabarra.

jueves, 13 de febrero de 2014

NO HABRA PAZ SIN INDEPENDENCIA


Aritz Urtubi Matalaz
Orreagako kidea
No hay ni habrá paz sin independencia
Es un absurdo siquiera mencionar la palabra paz en un país donde sus habitantes están sometidos de manera violenta a los dictámenes de fuerzas extranjeras, en un Estado invadido, masacrado, ocupado y expoliado durante siglos por dos potencias invasoras. En un pueblo sometido a un proceso de colonización, como es el caso nuestro, la reacción ante tal situación es lenta y costosa.
2014/02/12
Lenta por la ventaja que adquiere el imperialismo en un proceso de aculturación sistemático en el plano político. El poder político de las potencias ocupantes es, al día de hoy, muy superior al del pueblo subyugado. Para ello debe necesariamente contar con la colaboración de elementos indígenas, autóctonos para poder llevar a cabo su empresa delictiva. Es por ello que la respuesta del pueblo ocupado tiene que dirimirse en el campo de la política.
La política  es el proceso por el cual el uso de la fuerza coercitiva es legitimado, es el arte y/o la ciencia de perseguir objetivos en función de la fuerza que uno dispone. Es una ciencia más, y como todas las ciencias tiene sus propias reglas. Una de ellas es el saber medir en cada momento los fines establecidos con los medios disponibles. El romper este axioma conduce directamente al fracaso por parte del grupo que comete el error.
Ahora bien, desde el momento que consideramos que existe un pueblo ello indica que dispone de un poder, mucho o poco, mejorable o no, eso lo irá indicando su capacidad de regeneración del poder político. Un pueblo se define por su poder, o chocas o no chocas con él, si te lo encuentras es porque existe.

Costosa por la cantidad ingente de esfuerzos empleados para tan poco resultado a lo largo de estos últimos siglos. Es un absoluto despropósito constatar cómo se ha ido desangrando este pueblo mientras su objetivo de recuperar la libertad arrebatada se va, en paralelo, alejándose cada vez más. Ello se lo debemos a la falta de estrategia que impera en el país desde la pérdida de nuestra estatalidad, cuando fue invadido, destruido y aniquilado nuestro ente soberano.
La absoluta incapacidad de los líderes que dicen pretender la liberación de su pueblo pero que no hacen nada para ello nos ha llevado a la situación actual. Los pocos resortes de poder que aún conservamos no se los debemos a ellos sino al propio pueblo que en condiciones totalmente adversas mantiene todavía encendida la llama de la libertad.
Mientras, desde los aparatos que se han puesto «al frente del proceso de liberación», diseñados en la práctica para frenar la capacidad popular, el fair-play con el enemigo es la única vía que nos proponen. Intentan aleccionarnos en el sentido de que toda salida a esta situación de opresión nacional se resolverá por la vía del pactismo, del encaje dentro del sistema del ocupante, de la «desactivación necesaria» de la fase de la resistencia, de que no existen ya enemigos bélicos sino contrincantes políticos en pie de igualdad, de que la  capacidad de respuesta  del ocupado es intrínsicamente mala, nociva, e innecesaria, achacándole todos los males y haciéndole culpable de que no se pueda llegar a una situación de «normalidad». De que hay que democratizar a los estados dominantes para luego poder mendigar parcelas de poder delegadas por estos. De que la independencia es una «opción másÇ. Llegan incluso hasta a querer hacernos creer que las instituciones actuales, hechas a medida de los invasores, por los invasores y lógicamente, para los invasores, son instrumentos válidos para emanciparnos de ellos, cómo si el enemigo nos fuera a poner a nuestra disposición herramientas que nos permitieran librarnos de él. 

Con este «bagaje ideológico», evidentemente, nos conducen a tener que aceptar la «legalidad vigente» con toda normalidad, ser partícipes y agentes activos de la legitimación de la actual situación de opresión y ocupación a la cual somos sometidos por la fuerza de las armas, tener que tomar parte en unas instituciones no solamente extranjeras sino ilegales en nuestros territorios. Dos potencias ocupantes no pueden nunca ser consideradas legales al igual que todas las leyes que emanan de ellas en territorios que no son suyos.

Sabedores de ello los imperialistas manejan los hilos a sus anchas consiguiendo erosionar y debilitar, sin dar tregua, los resortes de poder que aún perviven en el campo de los ocupados. Sometidos al chantaje continuo llegamos incluso a contemplar con profunda tristeza cómo los ‘lideres’ de este país acuden al parlamento de los ocupantes con un «plan» soberanista y son la mofa y el hazmerreír no solamente de España sino de toda Europa. Cuando los ocupados piden a gritos al invasor que les vuelvan a «legalizar» y readmitir en un sistema al que dicen combatir. Cuando se exige el traslado de los presos vascos, encarcelados por culpa de la acción delictiva de Francia y España en los territorios de Nabarra, a prisiones «vascas», dando por entendido que tienen que seguir siendo encarcelados en las mazmorras de los ocupantes. Cuando nos apremian de que aquí existen varias «sensibilidades» y exigen todos los derechos para todos, poniendo al mismo nivel al agresor (el ocupante) y al agredido (el ocupado). Cuando nos quieren liar con la falsa separación entre derechos nacionales y sociales cuando en realidad los derechos nacionales constituyen los derechos sociales siendo los derechos sociales constituyentes de los derechos nacionales. Cuando los ocupados somos llamados a ser recaudadores de los impuestos en beneficio de los ocupantes para perpetuar por más siglos la ocupación. Ellos, los imperialistas, siendo como son, de una voracidad sin limites, pedirán más y más pruebas de sumisión, y nosotros, los ocupados, acabaremos desapareciendo como pueblo, seremos borrados de la historia. Esa desaparición esta programada por la naturaleza misma y el funcionamiento de los aparatos de guerra de los estados ocupantes.

Para que este panorama tan sombrío, desolador y estremecedor no se convierta en una realidad sin vuelta atrás habrá que obrar en el único campo en el que se puede dar solución a lo aquí expuesto: en el terreno de la política. Hay que resistir, dejar de colaborar con el imperialismo desde hoy mismo, dejar de hacer lo que no nos conviene, organizarnos. Tenemos que reactivar una institución propia, no emanada de la legislación del ocupante, una Autoridad Nacional, un gobierno propio, para todos los que nos consideramos ocupados. No nos sirven los partidos políticos inscritos en el ministerio del interior de Francia y España, que además de no tener ninguna legitimidad se convierten en «familias» que solo piensan en sus intereses de partido, sumidos en la infraestrategia y la sub-política, incapaces o no deseosos de tener una visión global del país al que dicen defender.
Conseguiremos la unidad de este pueblo solo si la insertamos dentro de una estrategia política. No hay otro camino, sin estrategia política no puede ni tiene por qué haber unidad. Quien tiene que liderar este proceso es el mismo pueblo, reactivando sus instituciones propias, las que considere necesarias y plausibles en una situación como la nuestra: la de un Estado ocupado.

Parafraseando a Antonio Maceo Grajales, general del ejercito mambí frente a Arsenio Martínez Campos, General de las tropas ocupantes españolas en cuba en el año 1878: «No habrá paz sin la independencia de Cuba!». Fue la ‘Protesta de Baraguá’ frente al ‘Pacto del Zanjón’ donde el resto de generales del ejército mambí aceptaron la «paz» a cambio de convertirse en una autonomía de España. Trasladándonos a los territorios ocupados del Estado de Nabarra: PNV, SORTU, EA, ETA y demás fuerzas autonomistas se han situado claramente en Zanjón.  
Nuestra victoria sin embargo anida en lo más hondo de este pueblo, que al igual que Antonio Maceo Grajales, lleva en su interior el espíritu innato de Baraguá.

sábado, 8 de febrero de 2014

"Munich... el acuerdo de Gernika...Zutik Euskal Herria, nuevo estatus.... el proceso: La estrategia de la sumisión."

Aritz URTUBI MATALAZ
Orreaga-ko kidea.
En política, cuando dos bandos están enfrentados, en nuestro caso tres, al carecer uno de ellos de una estrategia propia, ello le lleva necesariamente a ser parte integrante de la estrategia de sus enemigos que adopta como suya. Que sea de manera consciente o no, políticamente, los resultados son los mismos.

Dos de las grandes corrientes del país, PNV y la autodenominada "izquierda abertzale", han acabado siendo las correas de transmisión del buen funcionamiento del régimen colonial impuesto por la fuerza de las armas, en un proceso de siglos de actividad delictiva por parte de las dos potencias ocupantes. Me refiero evidentemente a las decisiones adoptadas por los aparatos dirigentes y sus comisarios "políticos" de estas dos corrientes para desazón y desorientación de sus bases.

Me centraré en dos temas que van a copar las portadas de todos los medios de manipulación informativa controlados por el imperialismo y sus sucursales locales, para regocijo de ambos. "El Derecho a Decidir" y las próximas "elecciones" extranjeras que en el mes de Mayo los dos Estados imperialistas van a organizar en los territorios de nuestro Estado ocupado.

El derecho a decidir es la desubstancialización del derecho de autodeterminación.
Los que plantean el derecho a decidir lo plantean como un derecho que de por sí corresponde al pueblo vasco; hasta ahí nada que objetar. Donde esta la trampa? Que obvian, de manera interesada en que esta basado el derecho. El derecho esta basado en la fuerza; no está sujeto a deseos sino supeditado al poder de que uno disponga. Los que plantean el derecho a decidir son conscientes, de que este pueblo no tiene el suficiente poder para implantar ningún derecho. No se entiende, por lo tanto, otra táctica que no sea la de tener el permiso previo de quién realmente detenta el poder absoluto: Francia y España en este caso. Esto lo camuflan, anunciándonos que será el pueblo vasco el sujeto de decisión, cuando saben que no existen, por ahora, condiciones de fuerza suficientes para doblegar la voluntad del enemigo y que necesitarán la previa aprobación de los Estados que tienen el nuestro ocupado. Esto, evidentemente, jamás ocurrirá. Si no, ¿ para que invadieron nuestro Estado, masacrando a decenas de miles de ciudadanos nuestros y expoliando durante siglos nuestras riquezas de todo orden?
Ese "proceso", como el propio derecho a decidir o el famoso plan llevado a las cortes del imperio por un autodenominado "lehendakari", no llevan a ninguna parte que no sea a España o a Francia. 
No se trata de tener derecho a decidir, se trata de tener poder de decisión. Para ello te auto-determinas, la decisión esta tomada. La auto-determinación es el primer derecho de un pueblo, que antecede al resto y del cual emanan todos los demás. Para que la autodeterminación sea un derecho real el pueblo debe actuar en función de la recuperación de ese poder, que debe caer en sus manos. Es entonces cuando ese pueblo se auto-institucionaliza. 
El derecho a decidir planteado como está planteado es dejar de ser pueblo vasco para pasar a ser pueblo francés-español, y "quizás" poder a volver ser pueblo vasco. Es una aberración. Lo que se plantea es si quieres ser independiente o no. Eso no se decide, nadie puede decidir eso nunca. Es plantear sí existimos o no. Nadie tiene derecho a decidir sobre la existencia de un pueblo. 
Existimos como pueblo porque aspiramos y luchamos por la independencia; de lo contrario no existiría pueblo vasco. Nadie puede cuestionar nuestra existencia. 

La falta de poder propio nos llevará a ver cómo son los Estados ocupantes los que van a instalar sus urnas francesas y españolas en nuestro territorios cuando ellos lo decreten, en las condiciones que establezcan y con sus fuerzas armadas vigilando "el proceso".
Las dos corrientes antes señaladas colaborarán hasta la extenuación para que todo "salga bien". La buena marcha del régimen colonial saldrá fortalecido una vez más.
¿Como es posible que gente abertzale caiga todavía en esa trampa mortífera? La explicación la encontramos en que cuantos más votos "abertzales" consigamos, más poder acumulamos. Craso error. Es no saber caracterizar al poder. El poder, y menos en una situación de ocupación y colonización, no se consigue con votos. Es el poder, el que convoca las elecciones, es decir España y Francia. Las convoca precisamente para eso, para mantener su poder. Mantener aquí su poder significa mantener nuestro Estado bajo sus botas, mantenerlo secuestrado y ocupado. Para ello necesitan un proceso "democrático".
 Sólo lo pueden conseguir con la mayor participación de los independentistas del país - ya que los colonos están para eso -, y así poder disfrazar ante el mundo entero la ocupación a la que somos sometidos.
Si el PNV y la autodenominada "izquierda abertzale" consiguiesen un millón y medio de votos, no ocurriría absolutamente nada. Sería una victoria de la "democracia", porque para el imperialismo siempre serás demócrata mientras seas sumiso y obediente a los dictados que emanen de él. Esos votos serán contabilizados como lo que son, franceses y españoles. Los imperialistas saben perfectamente, que quienes están al mando de estas dos corrientes son dirigentes sumisos, acomplejados, formateados y obedientes; que jamás se atreverán a desafiarles con hechos.
 Hablando con las bases de esas dos corrientes, les he preguntado en más de una ocasión si no sería acumular poder el hecho de que, por ejemplo Udalbiltza, a la que llaman "la primera institución nacional", hiciese un llamamiento a la población a no participar en las elecciones extranjeras - y por lo tanto ilegales -, y convocasen para tal día las primeras elecciones libres del país. La respuesta es siempre la misma: ¡no se puede!
 Efectivamente, aparece la palabra "puede", de poder. Con millón y medio de votos tampoco se podría; el poder está en manos de quién está, y la propia Udalbiltza emana de esas elecciones ilegales y extranjeras, con cargos, a todos los efectos, franceses y españoles.
 Es un quiero y no puedo para sus propias bases.
 Es por ello que: " un sólo voto más es una bala más en el arsenal totalitario del imperialismo, un voto menos es un acto de resistencia que el imperialismo nunca podrá recuperar." Esta última frase es recogida de la publicación política IPARLA y da, realmente, mucho que pensar.
No acudir a las urnas que coloque el poder ocupante es el primer deber de cualquier independentista para deslegitimar con esa acción el poder ocupante y sus cómplices. No lo considero abstención, ya que no respondo al llamamiento de los Estados ocupantes bajo ningún concepto, ni con voto nulo, ni blanco ni con abstención. Simple y llanamente es un acto de resistencia. Abstenerse es por definición privarse de una cosa; no participar en algo a que se tiene derecho, especialmente en una votación. En el caso que nos ocupa ese derecho corresponde única y exclusivamente a franceses y españoles. No somos abstencionistas, somos insurgentes al poder establecido; no queremos cambiar el poder, lo queremos sustituir por el nuestro.
Las mismas bases de estas dos corrientes, que en la práctica se presentan como partidos políticos, son las que tienen que retirar su apoyo a dichos partidos y dar así de lleno en la línea de flotación del imperialismo. Los partidos políticos, que además van con siglas vascas y se auto-proclaman abertzales son todos, sin excepción alguna, un auténtico estorbo en el camino de la independencia.

¿Por donde debería entonces discurrir el camino a recorrer? Lo primero será dejar de hacer lo que no nos conviene. Cuando sepamos qué es lo que no nos conviene y por qué, empezaremos a discernir lo que nos conviene hacer. Es preciso reorganizar la resistencia activa a la ocupación, hoy totalmente desaparecida. Si bien en el aspecto político (leyes, administración, poder coercitivo...) y en el económico nos encontramos en condiciones de inferioridad frente a nuestros enemigos, es imperdonable que estemos también en inferioridad en el aspecto ideológico. Esa batalla la tenemos que librar, y tenemos todos los visos de salir vencedores en ese faceta. Si la batalla ideológica recae en el campo de los ocupados, los dos restantes poderes no tardarán mucho en llegar.
Para ello es imprescindible ponernos de acuerdo en el hilo estratégico. Analizar, desbrozar, aportar y acordar entre todos los que nos sentimos ocupados una estrategia que nos conduzca al objetivo. La tarea no es sencilla teniendo en cuenta los siglos de ocupación y el proceso de colonización al que hemos sido sometidos.
Es, sin embargo, imprescindible. No habrá nunca unidad si ésta no está encuadrada dentro de una estrategia política. Sin estrategia política no puede haber unidad, ni falta que hace.
La acumulación de fuerzas vendrá precisamente del desarrollo de una estrategia política que tenga una raíz clara, concisa e inquebrantable. 
En mi opinión es un gobierno provisional quien debe conducir la resistencia. Es lo que le corresponde a un Estado ocupado. Un Estado ocupado es un problema internacional; siempre lo ha sido. Ese gobierno debe ser considerado por el pueblo vasco como propio, y sus orientaciones seguidas y puestas en práctica por la población.
Su cometido inmediato debe ser acertar en convertir en ingobernables nuestros territorios para los que actualmente gobiernan, utilizando todos los medios de ingobernabilidad a su alcance. El que consiga convertir en ingobernables nuestros territorios, gobernará. Los espacios que se vayan recuperando en todos los campos hay que conservarlos, y no entregar nunca la posición adquirida, condición previa para seguir arrebatando al enemigo más cuotas de poder y de territorio. 
El gobierno provisional conduce la resistencia, el pueblo desarrolla la estrategia y está al mando del proceso: la estrategia propia.

Existen en este país dos concepciones a la hora de entender cómo conseguir la libertad: los que apuestan por crear un Estado con la ayuda de Francia y España, a quienes imploran continuamente para que se impliquen, y participan de sus instituciones siendo parte y arte de las mismas, y los que apostamos por recuperar nuestro Estado, el Estado europeo de Nabarra, contra España y Francia, sustituyendo sus instituciones por la nuestras con la fuerza de nuestro pueblo.
La primera de las opciones lleva más de un siglo cosechando fracasos estrepitosos, uno detrás de otro, con el caudal de sufrimiento indescriptible que ha supuesto para nuestro pueblo para tan poco resultado.
La segunda opción es la más difícil; es, sin embargo, la que asegurará a las generaciones venideras el no tener que pasar por el calvario que hemos pasado las anteriores. Nos jugamos la libertad para los que vienen y también para los que somos y estamos. La queremos saborear, nos tenemos que auto-determinar.

Pro Libertate Patria Gens Libera State.

jueves, 6 de febrero de 2014

Vayamonos cuanto antes.

Muchos son los vecinos que diariamente nos demuestran que no ven por ninguna parte la colonización. Nosotros intentamos demostrar lo contrario y nos estrujamos el cerebro para ofrecer el ejemplo más claro, que demuestre las consecuencias nefasta que tiene para la calidad de vida de los navarros, nuestra pertenencia a España.

Esta crisis, trágica para muchas familias, destapa para el que lo quiera ver, esas consecuencias traducidas en la merma del poder adquisitivo y el descenso en la calidad de los servicios sociales. Esos recortes ordenados por el Rey español, salen de nuestros bolsillos para mantener el estado de la corrupción instalado desde sus orígenes en la Corte española.

Ser navarro y pertenecer a España, es una manera aparentemente placida, de entregar al enemigo nuestra posibilidad de ser un pueblo prospero. Es renunciar al nivel de vida que disfrutan otros países en pos de la mediocridad.
Si como dicen los que nos convencen día a día de ser españoles, con el auto gobierno Euskadi ha alcanzado grandes cuotas de prosperidad, ¿ que no sería capaz este pueblo en caso de poder gestionar su propio estado?

La mejor manera de salir de la crisis española es precisamente, salirse del Estado que la ha creado y decir basta ya, “ con mis impuesto y mi trabajo, no se va ha enriquecer ni Santa Teresa de Jesús ni la Virgen del Rocio, ni los políticos y curas que las parieron..

Esta es la voz clara de la resistencia navarra, vayámonos cuanto antes y pensemos que de esta crisis española no vamos a salir hasta que decidamos ser libres y ha de ser el pueblo desde el pueblo, el actor principar de la liberación. El pueblo navarro como único sujeto político con capacidad para reinstaurar su Estado de Navarra.

Frases para la historia

Decía Arthur Schopenhauer, filósofo alemán (1860): 

"Toda verdad pasa por tres estadios: primero es ridiculizada, luego es afanosamente combatida y al fin es reconocida como que fue siempre evidente."

martes, 4 de febrero de 2014

El Derecho a Decidir, la negación del Estado de Navarra.

La política se estudia como tal en las universidades, como ciencia, es decir que posee unos parámetros similares a las matemáticas que no se pueden alterar a no ser que se desconozca el concepto de la política o lo que es peor, se maneje este ciencia al antojo de cada uno.
Algo parecido a una trampa matemática, es el nuevo planteamiento que se ha hecho a esta sociedad llamado “ el derecho a decidir”, una concepto político totalmente erróneo desde el punto de vista soberanista navarro.

Demostrado está que Navarra fue un estado y que fue conquistado y colonizado y jamás se respeto el derecho a decidir de los vascos de entonces a ser políticamente navarros. Estas conquistas anulan de facto toda la ocupación , puesto que la violencia con la cual las potencias imperialistas obtuvieron el derecho sobre nuestros territorios y personas, queda totalmente des-legitimado.
La conquista de Navarra fue una violación contra los derechos internacionales de entonces y la no prescripción de los crímenes contra la humanidad y los pueblos, nos da el derecho indiscutible a recuperar nuestro estado navarro y conseguir de facto la ansiada independencia de Euskal Herria.

Estos planteamientos estratégicos e ideológicos que debería formar parte de todos los pensamientos independentistas, son tirados por tierra e ignorados, cuando planteamos el “ Derecho a decidir”.

El “ derecho a decidir” desprecia la legitimidad que tiene reclamar la recuperación del Estado Navarro para darle al estado ocupante, el derecho a otorgar al pueblo ocupado sus derechos. Pedirle a España que reconozca nuestro “ derecho a decidir” es reconocer al régimen español el label de democrático y aceptar una posición de inferioridad con respecto al enemigo.
Desarrollar el “ derecho a decidir” pone en cuestión la existencia del pueblo vasco, la historia del estado vasco de Navarra, la soberanía que perdimos, el argumento político y la razón política que nos da reclamar un estado, que no necesitamos construir sino recuperar.
Dejar en manos del estado ocupante la decisión de permitirnos ejercer un supuesto “ derecho a decidir” en una urnas, es concederle de nuevo al imperialista ventajas a la hora de marcar los tiempos y controlar la supuesta secesión.
Esperar que España, cuyo objetivo desde es comienzo de las conquistas allá por el año 1045 ha sido la desaparición de este pueblo, nos conceda derechos, cuando lo que hicieron con Navarra fue precisamente aniquilar todos nuestros derechos e instituciones, es no saber de política y demuestra el entregismo con el que han actuado durante siglos nuestro políticos.

“ Gure esku dago”, la nueva plataforma, y van mil, que presuntamente pretende obtener la independencia bajo este concepto, renuncia a los argumentos políticos que significa Navarra como Estado vasco, en pos de una pregunta, una consulta en la cual, los mismos que nos someten a diario, los colonizadores, también tendrán el derecho a decidir sobre nuestro futuro.

Pero la pregunta es ¿ que carajo se va a decidir? , ¿ seguir en España? ¿ Ser independientes?
¿ Que objetivos tiene esa cadena humana que se está organizando?
Cataluña nos está demostrando con su “ derecho a decidir”, que España no va a permitir decidir nada de nada, porque su propia identidad imperialista no se lo permite. Ni su constitución, ni su parlamento, ni su ejercito.
Visto entonces lo que está ocurriendo en Cataluña, ¿ por que perdemos el tiempo en una estrategia que todas sabemos que es errónea?
Los portavoces abertzales ha llegado a decir “ la independencia ya llegará, ahora lo importante es el “ derecho a decidir”. ¿ como? ¿Tantos muertos y sufrimiento por la independencia y ahora lo importante es el “ derecho a decidir”? ¿ un referéndum? ¿ un derecho otorgado por España?.


Es por es que visto como se están desarrollando la declaraciones de los representantes políticos vascos,  lo patriotas navarros nos revelamos de nuevo contra una estrategia que va contra la nación navarra, en pos de un “ derecho a decidir”que nadie sabe explicarnos que significa ni como se va a desarrollar.

De nuevo otra nueva campaña infraestrategica que desprecia el gran valor ideológico y político que significa la recuperación del Estado de Navarra. Este argumento político esta cargado de argumentos que ningún imperialista nos puede discutir. Una fuerza ideológica que desenmascara y anula los derechos constitucionales españoles que tanto nos refriegan por la cara y ese falso mito de los territorios históricos y la foralidad de entonces o el autonomismo de ahora.

La existencia del pueblo vasco, no se vota. La autodeterminación no se vota, se ejerce. La existencia del Estado de Navarra, no se somete a votación, no se pone en duda.
España es un régimen totalitario y esto tampoco se vota, no es necesario perder el tiempo en demostrarlo

Los paises que ha conseguido entender que la política es el ejercicio de la fuerza contra el ocupante, la resistencia, la desobediencia, la in sumisión y que han dado el paso unilateral de conseguir el poder, son hoy estados independientes. El poder no se vota, se consigue y se ejerce y después se desarrolla el tan famoso argumento del “ derecho a decidir” pero decidir, como vamos a organizar nuestro estado.